Existe cierto tipo de dolor que se mantiene anclado en el estómago. La única forma de sacarlo es mediante el contacto físico. A veces se confunde con otros malestares como la envidia, rabia, celos, despecho... pero aplicarles la misma solución a estos puede traer consecuencias terribles. Por ello, es necesario saber discernir con precisión y no caer en amores desechables, caducados antes de empezar.
Y, sin embargo, aquí estoy yo, tan lejos de mi antídoto... tratando de suplirlo, en vano, con palabras mediocres. En el centro de esta tormenta, solo consigo lágrimas, así que ya ni distingo si son de dicha o de desdicha, pero lo mismo importa. No espero que me entienda nadie esta noche.
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