domingo, 17 de noviembre de 2013

En la cuerda floja.

Aquel día me mordió una cobra. Y no me mató.
Serán cosas mías,
o cosas de la vida,
pero resulta que ahora soy más delgada,
pero más fuerte.
Incoherente mi mundo, que basta con que él me mire para morir tres veces:
por fuera, por dentro y por si acaso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario